En 2018, el Liverpool desembolsó la considerable suma de 72,5 millones de euros para hacerse con los servicios de Alisson Becker, el talentoso portero de la Roma. En aquel entonces, esta inversión podía parecer excesiva para un guardameta. Sin embargo, Alisson ha justificado con creces la confianza depositada, transformándose en una de las figuras más emblemáticas de la era reciente del club del Mersey. Su traslado a la Premier League no solo solidificó su estatus a nivel de club, sino que también lo consagró como titular inamovible de la selección brasileña, con ya 76 partidos disputados.
En el partido de ida de los octavos de final de la pasada edición de la Champions League, Alisson se destacó de manera excepcional, obteniendo el premio al mejor jugador del encuentro gracias a una serie de paradas decisivas. Su entrenador, al comentar la actuación, afirmó:
«¿Qué hace especial a Alisson? ¡Su capacidad para parar los tiros! Para ser el mejor del mundo, a veces hay que realizar intervenciones que otros no podrían hacer. Creo que hizo una o dos justo el miércoles. Realizó dos paradas de clase mundial en momentos cruciales para nosotros.»
A pesar de su excelente rendimiento individual frente a Donnarumma en aquella instancia, el Liverpool no logró superar al Paris Saint-Germain en la doble confrontación de octavos, con los franceses adjudicándose posteriormente la copa contra el Inter. Recientemente, el club ha adquirido a Giorgi Mamardashvili, un potencial sucesor de Alisson. No obstante, por el momento, el entrenador Slot ha confirmado al portero sudamericano como titular, aunque no se descartan cambios a largo plazo. A Alisson le quedan aún dos temporadas de contrato antes de una posible transición. Hoy, el carismático portero celebra su 33º cumpleaños.
