El partido dominical de las 12:30, válido por la 5ª jornada de la Serie A entre Sassuolo y Udinese, demostró cómo un «lunch match» puede ofrecer una atractiva mezcla de goles, emociones intensas y significativas polémicas arbitrales.
El Sassuolo consiguió su segunda victoria de la temporada, capitalizando una excelente primera mitad que lo vio en ventaja de dos goles, principalmente gracias a un Lauriente en gran forma, finalmente a la altura de las expectativas. Aunque la Udinese había acortado distancias con Davis, el joven suplente Iannoni selló la victoria para el Sassuolo con su primer gol en la Serie A, anotando el tercer y decisivo tanto.
La principal causa de las enérgicas protestas de la Udinese reside en dos penaltis inicialmente concedidos y posteriormente anulados tras la intervención del VAR. Franco Collavino, directivo blanquinegro, expresó su profundo disgusto tras el partido:
«Hemos revisado las imágenes y estamos extremadamente irritados. El VAR intervino dos veces, revirtiendo las decisiones arbitrales y alterando significativamente el curso de un partido ya complejo, que podría haber evolucionado de manera diferente. En el primer caso, las imágenes eran poco nítidas y el uso del VAR en esa situación pareció contraproducente, generando más confusión que la dinámica real del juego. El árbitro estaba cerca y, a nuestro juicio, había evaluado correctamente. El segundo episodio es aún más grave: era un penalti clarísimo, con Solet golpeado claramente en el pie.»
