El entrenador del Monza, Paolo Bianco, no ocultó su decepción por la actuación de su equipo en la reciente derrota en casa contra el Padova. Criticó especialmente el enfoque inicial de sus jugadores, declarando en rueda de prensa: «Estoy decepcionado porque no hicimos una primera parte a la altura de nuestro equipo». Bianco señaló que el equipo concedió un gol «después de una situación que inicialmente no presentaba peligro, en una fase de total equilibrio de juego», lo que expuso su vulnerabilidad en un momento crítico. La gestión ineficaz del partido en los primeros 45 minutos obligó al Monza a ir a remolque contra un oponente que, aunque técnicamente inferior, mostró mucha más determinación.
A pesar de todos los esfuerzos en la segunda mitad, la reacción del Monza no fue suficiente para evitar la derrota. Bianco elogió a sus jugadores por su empeño: «Después del gol, intentamos hacer de todo y no puedo decir nada malo de los chicos en este sentido». El equipo también se enfrentó a la mala suerte: un balón al poste y un gol anulado por escasos centímetros les negaron la posibilidad de empatar. Sin embargo, el entrenador dejó claro su mensaje: «Todo lo que hicimos en los minutos finales debemos repetirlo desde el primer minuto. No podemos esperar a que los rivales nos hagan daño».
Con solo siete puntos conseguidos en las primeras cinco jornadas, el Monza ocupa una posición en la tabla lejos de ser tranquilizadora. Bianco prefiere no centrarse en los números: «No miro la clasificación ahora porque no me gusta, pero es pronto y estamos solo en la quinta jornada». El técnico reconoce las dificultades heredadas de la temporada pasada: «Los equipos que descienden históricamente tienen dificultades en la Serie B. Hemos heredado una situación difícil del año pasado». A pesar de esto, Bianco mantiene una actitud positiva: «Continuando con el trabajo, llegarán los resultados y las buenas actuaciones», demostrando confianza en su proyecto técnico y en las capacidades del grupo.
